sábado, 30 de abril de 2011

LAME LA pelota...

Si hubieran jugado en el Norte Argentino estaríamos hablando de apunamiento, vértigo y otras afecciones que hacen al mal de las alturas. Pero no es el caso. Se jugo en Bs. As., en el Sur de la Pcia…
Así y todo los jugadores parecían mareados, especialmente Teófilo quien será por las especulaciones de la semana sobre la vuelta de Giovanni Moreno, la inminente convocatoria de Moyano en el día de ayer o la ansiedad por festejar su dia mañana… quién lo sabe? Lo que se vió al menos en el partido fue una desorganización total de este inmigrante (esperemos) momentáneo… las veces que tuvo posibilidad de definir el gol, sus piernas no coordinaban… se resbalaba… Y en el complemento, cuando finalmente cometió el tanto… estaba off side.-
El partido fue un conjunto de gritos carraspeantes y agudos ( debido a mi timbre de voz) que demostraban las injusticias comeditas en el encuentro. Tampoco se entendieron esos minutos de tensión sea tanto cuando Almeyda arremetió contra Pezzota rezongando vaya a saber porqué (mientras Toranzo esperaba para dar rienda suelta al tiro libre) o cuando Filliol expresaba su bronca y nadie lo frenó. Nadie lo expulsó… dale… gritá que es gratis ( por ahora)
El excesivo calor que inunda este departamento, sumado a la ira que tengo contenida, hacen que reflexione y cuestione actos como por ejemplo porqué Aveldaño sigue en el banco de los suplentes y el hermano menor de los Zucu, forma parte de la fecha.-
Infaltable los comentarios desalineados de las voces en off que dirigen el partido…
Punto personal para Hauche, Litch… que se destacaron entre el resto en los 90 minutos que los vimos actuar. Pocas veces se desenvuelven con tanta soltura, tanta categoría los dos en el mismo encuentro. Este caso amerita comentarlo ya que no sabemos cuando volverá a ocurrir...
Desconozco la razón por la cual se producían silencios en el relato del juego… sólo se escuchaba el cantar de la tribuna, los silbidos cuando la pelota estaba en pies de River y los bombos como teloneros del espectáculo. Si se quedaron ellos sin palabras, eso no lo sabemos… eso es algo que sólo podemos suponer. Esperemos que no, porque si bien podemos seguir en forma visual lo que en Avellaneda se estaba desarrollando, es necesario la presencia de las voces masculinas para que haya un hilo conductor.
Pregunta aparte: Por qué no hay relatores femeninos? Es un caso casual? Nadie quiso incurrir en esa actividad? Gralmente vemos periodistas deportivos encarnados en féminas pero en programas televisivos, no así comentando y asistiendo a los relatores. No sé… se me ocurrió recién.-
Parece que el estado de confusión del que hoy hablábamos, se extendió al resto de los jugadores dado que continuamos viendo intentos truncados de gol, pases que no conducían a nada… bueno, sí … conducían al contrincante pero en esta situación no suma chicos…
Ultimos vestigios de luz y el partido parece caer con el día… no hay jugadas improvisadas, no hay situaciones de riesgo, no hay ni si quiera el animo evidenciado en los comentarios que demuestren que quizá, el partido tomará otra dirección. La voz tenue y homogénea no genera incentivo alguno: ni a los televidentes que por razones varias no pudimos apersonarnos en el Cilindro, mucho menos para los jugadores si tuvieran la posibilidad de escucharlos.-
Sólo sacamos energías de esas voces que detrás se escuchan, que alimentan las ilusiones y apoyan con cada verso al equipo; ese canto que durante fracciones de segundo se superponen a la descripción del encuentro… la emoción por encontrar la victoria ahora reside en las esperanzas que delegamos en cada cambio producido en el plantel, en la confianza del buen juicio (¿) del árbitro, de los jueces de línea y en la posibilidad que la energía que desborda de la popular pueda ser transmitida hacia los jugadores para que logren ese tanto que tanta falta nos hace ( valga la redundancia)

La academia mi pasión mi enfermedad, aunque ganes aunque pierdas voy a estar
La locura se transforma en carnaval,los Domingos con la Guardia Imperial…
Te alentaré hasta la muerteeee, Te alentaré dónde sea…
Sólo quiero ver a Racing Campeón, La vuelta en Avellaneda…

jueves, 21 de abril de 2011

Calesita.-

Y empiezo a dar vueltas,… a fijarme dentro del mono ambiente qué cosas puedo hacer para no leer los apuntes de Roger que se basó en leyes de la Agricultura para aplicarlas a la psicoterapia…Y éste tipo es la base de la carrera…
En estos momentos y si fuera de día saldría a caminar , a comprar pan (que no consumo) o a conseguir las galletitas de Maradona que mi abuela me compraba cuando era chica ( obvio que tendría que recorrer mucho, mucho, mucho porque evidentemente no se fabrican más. Al menos no por mi barrio)
Pero no… es de noche y ni siquiera Universal Channel me acompaña porque está dando capítulos repetidos de House… A ver…
No tengo ropa para lavar…la última tanda está acá atrás mío, en el tender, desde ayer? Al menos tengo un vago recuerdo de haberla visto ayer cuando salía para la oficina.
Mate tomé durante todo el día; ya cené…. Y no me quiero levantar ni siquiera para ir a buscar un papel para sonarme la nariz ( bastante congestionada pero impecable. Nada de enrojecimiento)
Volvamos a la escena. Cerca de mí está la estufa que ya está haciendo estragos. Hace alrededor de 36 horas que está prendida. La tele está apagada porque tomé la iniciativa hace quince minutos (punto para mi) de leer los apuntes que me faltan pero ahí me quedé. Revisé por n vez la página de La Nacion, Olé, y algunas otras…
Ya pensé en lo que tengo que hacer mañana y pasado y pasado. Descartemos la etapa previsora. Hay gente conectada en el msn pero paradójicamente no me hablan. Ellos saben que tendría que estar haciendo otra cosa? Nadie escribe un “Hola… cómo estás?”… o “Qué haces?”… nada de nada.-
No tengo ningún libro en uso así que ni siquiera puedo retomar la lectura. (leería cualquier cosa en este momento… incluso el detalle de las expensas… pero lo tiro siempre.) No puedo pintarme las uñas porque me las como…están muy chicas.-
Los platos están lavados y esperando a que se evapore el agua restante ( igual con los 50ºC que hace acá, no va a tardar mucho)… El teléfono de línea ni sonó… toda la semana desconectado para que no me sobresalten los llamados de la Penitenciaria a media noche. Hoy a la mañana (aplicando el mismo razonamiento que ahora) lo conecto, pero ni un ring… Es más … hoy llame a mi mama para dar señales y para contarle que tenía que empezar a leer apuntes… muchos. Pero con ella ya hablé… hasta hace quince minutos. Si la llamo de vuelta sospecharía algo raro. Yo sospecharía también.-
Ya me puse a escuchar los ruidos externos, los ciclos de la heladera (cortando….activando… cortando…. Y activando de nuevo). Siento mi respiración, lenta y profunda causada por este resfrío molesto.
Ni siquiera se escucha el ascensor! Dónde están todos? Me puse a revisar la mesita de luz en busca de algún hallazgo inesperado…esos papeles que guardas con la intención “Después los tiro” y que en estos momentos, siempre te salvan. Pero no encontré nada…
El celular… mejor ni hablemos del celular. Sí, tengo crédito. El problema es que no sé a quién enviarle: si mando un msj a una persona con la cual hace mucho que no hablo, es entrar en la típica conversación “Cómo estás tanto tiempo?” “Bien, vos?” y ahí tenés que actualizar los últimos meses de distancia y al final… me duermo. Si hablo con gente con la cual tuve contacto reciente… es redundante. Ya hablé. Ya sé cómo están. Están bien.-
Entonces qué me queda? Sí o sí leer las fotocopias? Hasta el marcador se está agotando y no me dí cuenta de comprar otro. Mañana es feriado, así que tendría que leer y rezar para que no se acabe o recurrir a la saliva como extensión de la tinta… o retener aquellas ideas ppales para que cuando obtenga uno nuevo, las pueda resaltar. Mejor otra opción…
Podría mirar la tele… un rato… pero me remordería la conciencia saber que estoy perdiendo tiempo valioso; minutos que después no alcanzo a recuperar en la semana. También podría dormir, pero después mañana… me levanto como hoy a las 8hs de la mañana y me vería casi obligada a arrancar la jornada repleta de estos papeles los cuales estoy intentando sin mucho esfuerzo evadir.-
No hay muchas salidas… ah si!! Voy a re leer esto que escribí de nuevo.

sábado, 16 de abril de 2011

Lousteando el piso.-

Me golpearon desde todos los flancos posibles... la peluca quedaba un plano posterior al eje de mi cuerpo dado que los rulos se dejaban llevar por la ola... Antes que comience el partido el cielo se tiñó de un nebuloso celeste y blanco, no se podía respirar, no se podía ver, no se podía cantar ( dado que las vías respiratorias hubieran cerrádose ante tremenda nube gaseosa) No obstante, desplegaron la bandera gigante privando del poco oxígeno a la gran gran gran cantidad de fieles que allí estábamos.- No sabía si quería estar ahí o mirando desde afuera del estadio en ese momento. Para rematar, un flaco detrás mío acota: < El humo de las bengalas tienen olor a queso rallado> (sic)

Primer silbato y un "ahhhhhhhhhhhhh" indica que las gargantas ya están preparadas para cantar... lo único que se podía hacer en ese momento ( y en el resto del encuentro) fue engolar y descargar a través de gritos y alaridos la represión que allí sentíamos. No había espacio ni si quiera para levantar la mano apoyando al equipo. Cualquier tipo de salto, o intento, significaba una avalancha... Qué las hubo, las hubo... A los diez minutos de empezar el partido se produjo la primer caída de gente a través de los escalones de la puerta 12 (no pude moverme de ese lugar)...imposible era agarrarme de algún cuello, espalda, hombro, brazo u otro miembro. Sólo me arrime a otro cuerpo para poder sostener el equilibrio. Cuando pude reincorporarme me dí cuenta que había una leve y dolorosa hinchazón en el antebrazo derecho. Lo pasé por alto.- Durante los primeros 40 minutos las pelotas se desplazaban de un jugador a otro sin importar el color de la camiseta: el rival nos daba pases a nosotros, nosotros a ellos… pelotas que se enredaban en las extremidades de los jugadores lograban salir por el fabuloso despliegue de algunos y encaraban hasta el arco rival.- Y cuando eso pasaba… yo ya estaba en posición de treparme hacia cualquier persona para no experimentar el miedo que me daba otra nueva avalancha.- A los 43’ concentrada íntegramente en el juego, me tomó por sorpresa el gol y ahí… me dejé elevar (literalmente)… mis pies no tocaban el suelo, mis brazos cruzados sobre el torso estaban oprimidos sobre la espalda de alguien que resistió el pesos de los de arriba… y cuando mermó el festejo… la hinchazón había aumentado. Y ahora el dolor aparecía… Entre tiempo y ni si quiera pudimos sentarnos… parados, cantando por la alegría de los primeros 45`no advertimos el correr de los minutos y en un santiamén ( a cuánto equivaldría? Acá sería los 15`que distan entre tiempo … pero en otra circunstancia?...) volvía a desplegarse el enfrentamiento.- La segunda parte fue una seguidilla de “uuuuhhh”… “ooooooooohhh”… “ggggooo…no” y los corazones amenazando una fibrilación inminente, sostenían las almas de los presentes.- El arbitraje podría haber sido peor… o mejor… depende de dónde se mire. Hubo golpes a Hauche no cobrados, jugadas consideradas como off side mal interpretadas… pero, fue mejor que en otras fechas. Para el segundo gol, yo ya no contaba con mayor movilidad que para respirar. Y cuando sucedió…nos abrazamos como pudimos con aquel que teníamos más cerca, o con esa persona que sí podía estirar los brazos para estrecharlo contra el otro. Se aferraron de mi brazo dolorido y reaccioné de manera abrupta para lo cual, tropecé y quedé nuevamente suspendida en el aire, intentando hacer pie en algún momento.- Parecía no terminar más ese dia: sea porque queríamos mantener el resultado tal y como estaba, sea porque quería consumir algún anti inflamatorio y sea porque no quería que nadie más se apoyara en la inflamación. En el cierre estuvieron presentes las canciones en contra del oponente, la alegría que expresaba que estos tres puntos nos darían una semana de ritmo sinusal, una ventaja para ponernos definitivamente de pie y considerar una posición en la tabla distinta a otros torneos.- Todo el mundo se fue distinto, felíz, con la garganta ardiendo y con el corazón contento, el corazón contento y lleno de alegríaaaaa (Palito Ortega)