Campanas de hoja canson ( hace cuanto q no nombro esto!), campanitas de plastico, luces con formas de papa Noel y un sinfín de motivos navideños cubren lo q seria la casa de mi infancia, en donde transcurrió mis veinti… bueno, mis años ahí.-
Todos se posesionan adornando el árbol q al final del día ya no puede sostenerse por la cantidad de bolas y bolsas con arroz (sí, esto es verídico) y todo ornamento q se cruce por el camino de quien es la encargada de realizar este
ritual.-A posteriori, la estufa se cubre con una caja de cartón previamente forrada con papel afiche y comienzan a desfilar figuras de cerámica q hacen la procesión hasta el pesebre. Figuras q carecen de estabilidad algunas, mientras que otras sufren el paso de los años, demostrado en el rostro el cual se encuentra quajado, o la amputación de algunas de sus extremidades; ovejas q ya no tienen el color marrón q alguna vez tuvieron; camellitos sin cavidad ocular... No obstante todo sirve y cinta scotch de por medio permanecen firmes ahí.-
EL patio tb es protagonista de este festín: víctimas de las festividades, el jazmín, el limonero y pq no hasta el helecho se cubren de boas coloridas q ante la mínima ventisca desprenden sus pelitos posándose en las narices de quienes están a su alrededor produjendo un estruendoso ACHIS.-
Gracias a la superficie de mi departamento, solo me permito tener un arbolito enano, verde pq no conseguí uno blanco el año pasado (y este no ofrece mucha variedad) y un pequeña pompa en la puerta, color celeste q aunq no tenga los colores navideños me identifica con mi gloriosa Academia.-
Chin Chin.-
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