lunes, 8 de marzo de 2010

Tiempos Dorados.-

Contradictoria paradoja ocurrida hace pocas horas atrás.-
Apertura del ciclo lectivo y ya extraño de manera comoda la cursada en la UBA.-
Quien lo diría?

Esto fue sìmiil a un delirante secundario, por asì decirlo.-

La primera hora transcurrió de manera hipotética…en realidad no me correspondìa estar en esa clase pero no encontré mejor plan. Me arrepentiría al instante en q encontré lugar. Costo bastante q alrededor de 60 personas ingresaràmos en un aula de dimensiones parecidas a mi departamento.
Matematica I comenzaba a desplegar el esplendor (no hallado aùn) para largar el año.
La profesora de lento hablar comenzó a desquiciarme a los quince minutos. Al ppio pensé q se trataba de un intento de llegada alumno-profesor. Mas tarde comprendi q simplemente q se trataba de una lánguida y flemática personalidad.

Me encontré con situaciones q no podía comprender si las comparaba con otras experiencias: primeramente las mesas distribuidas en grupo de 8 personas. El espacio físico no soportaba tanta aglomeración menos un dìa tan abrasador como hoy.
Caí en la cuenta q en las proxima hora y media q duraba la materia la pasaria hundida en el peor ostracismo de la semana que, por cierto, recién arrancaba. Intenté simular que tomaba apuntes pero el alma que dictaba clases escribía todo, absolutamente todo en el pizarrón ( olvídense de encontrar pizarras con marcadores indelebles).
Varios elementos llamaron mi atención. Entre ellos tengo que mencionar la existencia de tizas. Si traemos a colacion la experiencia en la UBA, nunca se veian. Si teníamos el acierto de poseer pequeños pedacitos de pasta de yeso eran posesión de los catedráticos quienes las manipulaban de manera opresora trasladándolas consigo en todo momento, sin la posiblidad de compartilar con sus pares o alumnos.-
Tampoco ví que esta educadora presentara problemas respiratorios por el uso del elemento, puesto que no la soltò durante los 90 minutos que estuvo presente.
Señalé que tuvo la resuelta acción de escribir su nombre completo en el pizarrón? Dónde se vió? Estaba muy confundida.-
En todo momento imaginé una clase habitual: reclamos por doquier, pretenciones en cuanto al rendimiento del estudiante, velocidad promedio del habla: 50km/h sin siquiera detenerse a salivar, agravio encubierto, insolencia, formalidad, seriedad, mas gesticulación pero... no lo encontré. La instructora solo se limitó a hacernos quedar como perfectos indoctos con su trato.
Ya quería desertar.-
Seguí observando el escenario y pude notar las paredes escritas con nombres, menciones de lugares del Gran Bs As y hasta una declaración de amor: “Toto: te quiero, desgraciado”... seguì curioseando pero algo en esa nota me llamó la atención. Volví a dirigir la mirada y entendí el error…decía “Toto, te quiero demasiado”.
Obvié el detalle y detuve mi foco en el techo en donde un ventilador de cuatro aspas nos cubría las cabezas. Entendí cual era mi misión allí: encontrar la perilla para encenderlo.
En el caso de hallarla en tiempo y forma tampoco hubiera podido hacerlo debido al sofoco de gente que atestaba el lugar.
Termina la clase y decido indicar a un compañero (Hombre. Caucásico. Edad promedio: 40 años) el encendido del aparato q podría llegar a traernos dos minutos de renovación de Oxìgeno. Mala señal. No andaba.Recordé que si bien no es
taba la UBA, ésta también era una dependencia del estado.-
Encontré en el cuaderno una propaganda de la plataforma para las elecciones 2008 de Medicina. Buena conservación.
Segunda y última hora del día ...se abre paso la profesora de Física I.- Esta clase sí me concernía pero por mañas adquiridas en prácticas anteriores, ya empecé mal predispuesta ( conducta q se rectificaría instantes posteriores)
Gracias a dios este mortal profesaba al menos en la primera impresión, una mayor reacción gesticular; factor que me dio un poco mas de confianza.
Volvieron a aparecer ingredientes q no supe entender. Se repitió la escena del pizarrón cargado de conocimientos y no sólo eso sino que solicitó permiso para borrar. (intente encomendar a la memoria la ultima vez que ví un borrador en una clase, pero no lo conseguí)
El calor se adueñaba de los cuerpos presentes y hasta a la profesora se la veía con un brillo diferenciado. Nada especial, sólo era sudor.
Trasladé mis sentidos e intenté avistar aquella sensación que a diario me invadía cuando ingresaba en el edificio lindero a Plaza Houssay…
Dónde quedaron los rezos para q la estructura no se derrumbe sobre nosotros? En qué parte permanecen las expresiones prudentes de ayudantes de cátedra denotando incompatibilidad con el grupo? Podré volver a aquellos tmpos en los que las horas se desarrollaban sòlo en forma verbal? Podremos exterminar el uso (didáctico) de la tiza? Nos volveremos a sentir parte de un sistema universitario estatal regido sòlo por la burocrática organización (interna) q baja a los tutores para transmitir esa disfconformidad a los alumnos?


UBA..
Te extraño, porque vive en mi tu recuerdo
Te olvido, a cada minuto lo intento…

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