miércoles, 27 de octubre de 2010

Enrole.-

Después de media hora de haber sido censada por nuestros participantes (remunerados) todavía tengo leves percepciones sobre lo desorientada que estuve en la encuesta...
Tenía pensado levantarme cuando los rayos del astro Sol inundaran la habitación que comprende mi hogar pero cerré la persiana, desplegué las cortinas y ni siquiera la resolana ingresaba en el cubículo. En fin.
Cuando me dí cuenta que el mediodía ya había pasado, me incorporé y previo desayuno me fui a bañar.
Sentía el sonar de los timbres en los alrededores y sospeché que mi turno estaría cerca.
Minutos después escuché la señal que indicaba que era el momento.
Grité un Voooooooooooy al mismo tiempo que revisaba el make up matutino. Pero cuando abrí la puerta....me dí cuenta que no había sido el timbre sino el portero el que me anunciaba que me apersone en planta baja (Sin comentarios).
Finalmente fui al pallier y había una especie de improvisada recepción con una mesita de plástico ( las mismas que mi mamá llevaba a la Costanera cuando íbamos en esos tiempos dorados) y una banqueta de plástico (iguales a las que tengo en mi casa) hacía las veces de trono para el encuestado.
No tuve esa suerte... de pie y con la peluca aún húmeda recibí de sopetón las mil preguntas que tendrían preparadas para los habitantes del Territorio Argentino.-
Comenzamos sin mayores preocupaciones.
Hubo preguntas que verdaderamente me sacaron de cauce.
Creí expresar primeramente que vivo sola... entonces... para qué volver a ahondar en el tema con cuestionamientos tales como: "Sos la jefa de Hogar?" "Cuantas personas viven con vos?"
No presté atención a eso. Me limité a mirarlo fijamente con una expresión de días funestos en mi rostro lunático ( referido a la forma del satélite)
Seguimos.
Vino el momento del espacio que habitaba. Modulé de manera que mis palabras fueras las mismas que estaba pensando y dije:

M O N O A M B I E N T E.
Pero... este Sr. obstinado como pocos, leía al mismo tiempo que dirigía su visión a mí: "Cuantas habitaciones tenés?" "La cocina tiene conexión de gas?"
Entre mí pensaba que en una de esas hipotéticas y remotas casualidades, estuviera hablando en idioma NAVI (sólo para entendidos de la Película AVATAR) ya que el caballero no codificaba la información que le profesaba.
Terminamos la encuesta de manera tan repentina como fue su inicio. Cerró el block de notas y se limitó a decir: Listo. (¿?)
Quedé un poco decepcionada por el desenlace y creo que se notó porque a modo de bálsamo, me ofreció una calcomanía.
No sé que me pasó en ese momento pero la acepté.
La mujer que estaba encuestando a mis otros vecinos ( calculo que eran vecinos míos pq estaban en el edificio. La realidad es que no conozco a nadie en los dos años que llevo acá)... lo miró por encima de sus lentes opacos y volvió a su tarea.
El hombre que lamentosamente arrepintióse de su oferta hizo algo más de tres artilugios en lo que fue la delicada acción de cortar un pedazo de sticker con una inscripción de lo que fue este día.
Y yo subí... no feliz, no contenta, no conforme... sino con la única idea de usar ese tortuoso post it a modo de broche para algún sachet..-

Au revoir

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